Médicina Estética sin cirugía

Cronoenvejecimiento

A medida que transcurren los años se va perdiendo vitalidad en el tejido, y como consecuencia de ello se torna cada vez menos turgente. Es así como la piel pierde su brillo y su textura. Se arruga y se deshidrata; envejece. La grasa que yace debajo de la misma también: se va atrofiando y se va desplazando por efecto de la gravedad, alterando así los contornos faciales y corporales. Debajo de la grasa están los músculos, que pierden volumen y tonicidad con los años. La suma de estos tres factores va produciendo los cambios que todos conocemos de nuestro aspecto por acción del tiempo: manchas, arrugas, surcos pronunciados, flacidez, adiposidades, retracciones, cicatrices, deterioro de la silueta juvenil, pérdida de la elasticidad de la piel, várices, arañitas, etc., a esto lo llamamos "cronoenvejecimiento".