Médicina Estética sin cirugía

Flacidez

El aspecto flácido de los tejidos en determinadas partes del cuerpo, puede tener su origen en la piel o en el plano muscular. A veces es una combinación de ambos.

El deterioro de las estructuras de la piel lleva a la pérdida de su consistencia, resistencia, elasticidad y sostén, aflojándose y descendiendo por efecto de la gravedad, lo que produce pliegues y arrugas característicos.

En el plano muscular se produce una hipotonía por lo general secundaria a la falta de ejercicio. El músculo entonces pierde su tonicidad y su volumen, derivando en la típica flacidez de glúteos y muslos.

Ante un adelgazamiento general o localizado, la piel se arruga como sucede con un globo medio desinflado. Esto se observa en glúteos, abdomen, brazos o mejillas. Si por el contrario hubiese un aumento del contenido graso por sobrepeso, se produce un estiramiento de la piel con caída de las estructuras y aspecto flácido de las zonas comprometidas.

Tratamiento de la Flacidez


Por lo general son varias las técnicas a utilizar, y sólo con una correcta combinación de las mismas se logra un buen resultado.

Se aplica radiofrecuencia y mesoterapia, para tensar la piel y devolverle su elasticidad, y se usan los contractores y los ejercicios, para desarrollar los músculos debilitados, y corregir los contornos corporales alterados.

Si hubiese un exceso localizado de tejido graso, se puede aplicar fosfatidilcolina o sesiones de ultracavitación para disolverlo.

En ocasiones resulta beneficioso el uso de la tóxina botulínica o de rellenos o implantes o hilos de sustentación que corrigen estéticamente los contornos faciales o corporales que alteran la belleza.